Si alguna vez te ha pasado por la cabeza no seguir con ciertos patrones generacionales que fueron inculcados en toda tu infancia, seguramente cuentas con algunas de estas características:
Los criticados, juzgados e incluso rechazados, esos, por lo general, son los llamados a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras. Estas personas son juzgadas y mal vistas, pero están haciendo un papel super importante. Es tanto su amor al clan que en este momento juegan el papel del malo para poder ayudar a liberar.
Romper patrones familiares implica identificar y cambiar comportamientos, dinámicas o creencias arraigadas que se han transmitido de generación en generación dentro de una familia y que pueden ser negativos o limitantes. Estos patrones pueden incluir formas de comunicación poco saludables, roles familiares rígidos, modelos de relación disfuncionales, problemas de manejo del estrés, entre otros.
Aquí te describo algunas estrategias que pueden ayudarte a romper patrones familiares:
Romper patrones familiares puede ser un proceso desafiante que lleva tiempo y esfuerzo, pero puede conducir a una mayor satisfacción y bienestar en tus relaciones y en tu vida en general. Es importante recordar que cada familia y situación son únicas, y que el proceso de cambio puede variar para cada individuo.
Llegué a las sesiones con varios malestares que llevaban meses afectando mi vida. Desde la primera sesión de sanación energética sentí algo diferente… una paz interior que hacía mucho no experimentaba.
A través de las terapias de radiestesia sanadora, el reiki y las meditaciones guiadas, comencé a liberar emociones y memorias que ni sabía que cargaba. Los procesos de perdón fueron una llave poderosa: comprendí que mi cuerpo solo reflejaba lo que mi alma necesitaba sanar.
Hoy puedo decir con el corazón lleno de gratitud que el dolor desapareció. Me siento más liviano, en equilibrio y con una conexión nueva hacia mí mismo. Fue un proceso amoroso, profundo y transformador. Gracias infinitas a Marcela por acompañarme en este camino de luz y sanación que se que nunca termina pero este fue un muy buen comienzo.